Después de todo lo que hice, no le importo mi sacrificio.

La Indiferencia duele y nos da nauseas.






¿Alguna vez compraste un regalo para alguien muy emocionado y cuando se lo diste no pareció importarle?


La indiferencia duele y da nauseas

Imagina cómo se siente Jesús quien se sacrifico por nosotros para que tu yo pudiéramos:

Experimentar el perdón de nuestros pecados.

Vivir una vida libre de culpa y vergüenza.

Tener acceso directo a Dios a través de la oración.


Y aun así podemos pasar por la vida sin apreciar lo que hizo por nosotros.

A eso le llamamos Indiferencia Espiritual

Juan inspirado por Jesús, le escribe a una iglesia en la ciudad de Laodicea quienes habían pasado por un terremoto y se habían recuperado construyendo grandes estadios, teatros y baños públicos. Los creyentes de esta iglesia estaban pasando por una etapa de indiferencia espiritual y Jesús inspira a Juan para que en esta carta les escriba usando una imagen que ellos iban a entender muy bien para hablarles de su problema de indiferencia. El problema con esta comunidad es que tenían un suministro de agua inadecuado, lo que pueden imaginarse el problema que les causaba. Así que construyeron elaborados acueductos para traer agua de dos lugares, de Colosas y de Hierápolis. Colosas era conocido por su agua fría. El agua fría tenía un propósito, era relajante y refrescante. Hierápolis era conocida por sus aguas termales. Las aguas termales se consideraban medicinales, podías tomar baños calientes y demás. Laodicea canalizó el agua desde estos dos lugares y en cierto punto de el acueducto ambas aguas se mezclaban y cuando el agua llegaba a Laodicea, ya no estaba fría, ni caliente, ahora estaba tibia.


Jesús escribió a esta comunidad sobre el problema de la indiferencia espiritual y escogió hablarles de un tema con el que ellos estuvieran familiarizados para que pudieran entender.



15 Conozco tus obras; sé que no eres ni frío ni caliente. ¡Ojalá fueras lo uno o lo otro! 16 Por tanto, como no eres ni frío ni caliente, sino tibio, estoy por vomitarte de mi boca. Apocalipsis 3:15-16

Jesús les dice ustedes son: Espiritualmente tibios, desapegados. Su indiferencia No solo quebranta mi corazón, retuerce mi estómago. —Me da nausea, me duele profundamente cuando son indiferentes hacía mi.



DOS CAUSAS DE LA INDIFERENCIA ESPIRITUAL

1.Autosuficiencia


17 Dices: “Soy rico; me he enriquecido y no me hace falta nada”; pero no te das cuenta de cuán infeliz y miserable, pobre, ciego y desnudo eres tú. Apocalipsis 3:17


Decimos: Estoy bien con, Mi café, mi iPhone, Amazon Prime, y mi Netflix. Tengo las cosas que necesito para vivir, tengo un carro, un techo, un trabajo. Muchas veces no lo decimos de esa manera pero vivimos como si las cosas que tenemos y hemos logrado alcanzar son las cosas que nos brindan seguridad en la vida.


Te invito a considerar los siguientes:

  • Quizás tienes riqueza material pero bancarrota espiritual.

  • Quizás tu vida está llena de cosas, pero vacía de significado.

2. Las distracciones de este mundo.

19 pero las preocupaciones de esta vida, el engaño de las riquezas y muchos otros malos deseos entran hasta ahogar la palabra, de modo que esta no llega a dar fruto. Marcos 4:19

Decimos: No es que no me importa lo que Jesús hizo por mi, es que simplemente hay tantas otras cosas que me importan que esa pasa a ocupar un lugar menos importante en la lista. Tenemos, hijos, citas, trabajos, situaciones familiares, emergencias etc. ect. Sin darnos cuenta comenzamos a vivir tibios.


VIVIENDO TIBI@S

  1. Estamos más preocupados por impresionar a las personas que en vivir para Dios.

  2. Estamos más obsesionados con la vida en la tierra que con la eternidad.

  3. Racionalizamos el pecado y vivimos sin amor verdadero a Dios

  4. Decimos que creemos en Jesús, pero rara vez compartimos nuestra fe.

  5. Solo buscamos a Dios cuando lo necesitamos.

  6. No somos diferentes al resto de nuestra cultura.


PARA REAVIVAR EL FUEGO ESPIRITUAL


Decide que lo que Jesús hizo es importante.

Cada día, haz algo que requiera FE.


  • Defiende algo, aunque sepas que se van a burlar de ti.

  • Da cuando sea difícil dar para ti...confía en Dios.

  • Discúlpate con alguien—Perdona aún cuando no sientas hacerlo.

  • Ofrécete para orar voluntariamente en la siguiente reunión de grupo.

  • Acércate a alguien que Dios haya puesto en tu corazón.

  • Exponte a algo que quebrante tu corazón.

  • Ora por algo que sea imposible.

  • Intenta algo que nunca podrías hacer sin la ayuda de Dios.

Sin fe es imposible agradar a Dios.

Es mejor lastimarse descubriendo nuestro propósito que existir sin uno.



19 Yo corrijo y disciplino a todos los que amo. Por lo tanto, sé diligente y arrepiéntete de tu indiferencia. Apocalipsis 3:19 (NTV)



20 Mira que estoy a la puerta y llamo. Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré, y cenaré con él, y él conmigo. Apocalipsis 3:20